Un huevo que bota consiste en meter un huevo fresco de gallina en un recipiente y cubrirlo completamente con vinagre. Después de 48 horas, el huevo ha perdido la cáscara y ha aumentado de tamaño, además de crearse una capa gomosa, hasta el punto que podemos hacer que rebote en el suelo sin romperse.
La cáscara de huevo desaparece por la reacción del ácido acético del vinagre con el carbonato cálcico de la cáscara de huevo, que forma burbujas de CO2. La ósmosis explica el aumento de tamaño pues el agua contenida en el vinagre entra en el interior del huevo por la membrana semipermeable que lo cubre.
Está chulo ,lo voy a probar.
ResponderEliminarEs dificil, pero lo haré.
ResponderEliminarEste truco es muy conocido y divertido por lo que ocurre.
ResponderEliminarHoy lo voi a sacar y vere que pasa ¡es tan emocionante!
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